
Hace tiempo que paso y mucho de los periodistas, y no por prejuicios, si no por experiencias. De verdad que paso de ellos. Hace poco una compañera mía expuso un interesante trabajo acerca del papel de los periodistas en la era de la información... y las conclusiones eran demoledoras: ¿Qué puede hacer un periodista en la era en la que todos somos de alguna manera periodistas? Nada. Simplemente es una profesión que va a morir poco a poco, acabará siendo una mezcla entre comunicadores y especialistas de alguna materia.
Saco estas conclusiones y tema a discutir al leer ciertos artículos acerca de Obama, que ahora toca derrocarle, porque vende más un titular de “El efecto Obama se disipa” que otro que dice “La administración Obama sigue cambiando las cosas poco a poco”. Y es que es triste el espectáculo en el que se ha convertido la prensa y lo critico destrucitvamente, pues no le veo más futuro que reinventarse. Cualquier tipejo de medio pelo sabe que el enamoramiento es un sentimiento pasajero que parte de un estado de necesidad y culmina en un estado de estabilidad, en el cual la relación entra en un estado de creación continua.
Eso es lo que pasa con Obama y lo que pasa con Zapatero en España, no se puede pretender cambiar un paisaje de la noche a la mañana y cuando se está trabajando, cuando se está estudiando en la biblioteca, no se hace ruido, no hay titulares...no salimos a la calle a decir:¡¡¡ estamos estudiando!!!!...no, lo hacemos, y punto.
Que digo yo que ya es hora de quitarnos de encima esas prisas por cambiar todo y pasar de la frustración a la paciencia, al trabajo y al esfuerzo.
